Hay niños que se muestran retraídos a la hora de jugar con otros niños. Puede pasar a muy diferentes edades, desde que son incluso bebés (1-2 años), a edades más mayores, como los 6 o 7, en los que se sienten un poco extraños con los demás y prefieren jugar solos en un rincón antes que participar en los juegos de otros. Si te preguntas por qué tu hijo no quiere jugar con otros niños, en este post vamos a intentar ayudarte.
Hay que decir que el juego individual no es malo de por sí; de hecho, jugar solo es necesario para que vayan descubriendo su identidad. El problema, como en todo, es cuando se lleva al extremo, y tus hijos nunca quieren jugar con otros niños de su edad. ¿Cuál es aquí el problema? ¿Cómo se puede solucionarlo? Veamos.
Mis hijos no quieren jugar con otros niños, ¿qué hago?
Lo primero es percatarse del problema. Lo descubrirás, por ejemplo, cuando lo llevas al parque, te encuentras a tu amiga de toda la vida, pero tu hijo no quiere jugar con el suyo y se esconde detrás de tu mano. Y en situaciones de ese estilo. Aunque debes respetar su decisión, es importante que te des cuenta del problema y trates de ayudarle a superar su timidez jugando con otros niños.
Porque aquí el problema suele ser, en muchos casos, la timidez. Pero no siempre. Puede que los otros niños con los que se encuentren no quieran jugar a lo mismo que él. O tengan un carácter muy diferente y no se sientan a gusto el uno con el otro. No obstante, los niños suelen ser bastante flexibles cuando se trata de jugar y pasárselo bien. Busca juguetes educativos que sean muy populares entre los niños y en los que puedan jugar varias personas.
Para ayudarle a superar la timidez y jugar con otros niños
Lo que mejor funcionará es ayudarle a que se acostumbre poco a poco. Apuntarlo a actividades donde tenga que aprender a jugar con otros niños. Trata de darte cuenta de quiénes son los niños que mejor le caen y buscar ocasiones para que estén con ellos. Y sobre todo: ¡aprovecha para dejarlo solo de vez en cuando! Muchas veces lo que pasa es que les da vergüenza jugar cuando papá o mamá está mirando.
Si fuera necesario, que haya un mayor de confianza que organice el juego y haga de monitor para transmitirle confianza y vea que no está solo. Cuando consigas jugar a algo que les arranque una sornisa, ellos solitos empezarán a perder sus miedos y a llevarse bien. Sólo ayúdales a romper el hielo con mucha paciencia y cuidado.
Observa lo que sucede, y si el caso llegara muy al extremo, busca ayuda profesional. ¿Qué otros consejos das para ayudar a los niños a jugar solos?