8 claves educativas para enseñar a los niños de forma divertida

libro

Ser didácticos hace el aprendizaje más divertido. Pero no sólo eso. La mente recuerda mejor aquello que se vive como una experiencia divertida. Un rollo nunca llama la atención. Por eso, si los maestros y padres quieren enseñar algo a sus hijos, ha de hacerse de manera didáctica, entretenida, que capte la atención de los niños, que les induzca a implicarse por ellos mismos en lo que hacen.

En este post queremos darte 10 claves educativas para enseñar a los niños de una manera más divertida y didáctica. Son principios más o menos generales que se pueden aplicar en clase. La creatividad de cada cual también puede influir, pero si entendemos esto, ya habremos dado un gran paso.

1. Una imagen vale más que mil palabras

El dicho no puede ser más cierto. Los niños aprenden mejor aquello que ven y oyen, antes que lo que sólo pueden oír. Cada edad es diferente. Pero a veces, los niños tienden a desconectar o pensar en otra cosa. También los mayores. La imagen ayuda a captar su atención, ya que requiere menos esfuerzo mental.

Incluso, si hablamos de una imagen con la que pueden interactuar, como un objeto o un juguete didáctico, el grado de experiencia es mucho mayor. Es más difícil todavía desconectar de algo que puedes tocar.

niña con muñeca

2. Refuerza lo bueno, desincentiva lo malo

En el aprendizaje de los niños, los maestros han de identificar las señales que les mandan los niños. ¿Están dando muestras de interés, sonrisas, preguntas, ganas de ir más allá de lo que les enseñas? Eso es que están aprendiendo. No es suficiente con entregar la tarea.

Hay que buscar su implicación. Y para eso, nada mejor que reforzar aquellos comportamientos espontáneos que revelan verdadero interés por aprender. Si incentivamos el mal comportamiento, o simplemente no hacemos nada, la bola se irá haciendo más grande.

3. Házselo bonito

Pompas

No es lo mismo decirle a los niños más pequeños “¡Castigados a leer el primer capítulo del Quijote 4 veces!”, que contarles la historia de Don Quijote de La Mancha en forma de obra de teatro, o en plan cuenta cuentos, imitando la voz de Don Quijote y utilizando una versión facilitada. Quizás no aprendan tan rápido, pero si les parece una experiencia divertida, quedará grabada en su mente y despertará el interés por la lectura.

4. Implica a todos

El buen maestro de escuela implica a los niños en la clase, les anima a participar y valora su esfuerzo. A veces hay que hacerlo sencillo. Otras subir el nivel. No dejar nunca que se te suban a las barbas, ni perder el control. Pero con calma se pueden conseguir cosas. Hay que empezar por no dejar a nadie de lado, por intentar que todos aprendan, estimular a todos a crecer y no desanimar a nadie.

5. No hagas siempre lo mismo

Repetir tareas sirve para reforzar y asentar las ideas que se han transmitido. Pero si se lleva al extremo, los niños se cansarán fácilmente. Hay que buscar siempre algo que pueda sorprenderles. Cuando en una clase hay sorpresas, la mayoría de los niños están deseando que llegue esa clase porque se lo pasan bien. Buscar formas distintas de explicar les ayuda a mantener la atención y la motivación.

6. Todo tiene su tiempo

Habrá momentos en los que es necesario llenar la pizarra de números y dar una clase más dura. Pero no siempre tiene que ser así. Debe haber momentos también para las actividades extraescolares. Por ejemplo, algunos profes han enseñado la geometría a los niños llevándoselos de excursión, o dando un paseo por la ciudad, y mirando las formas que hay en la calle.

niños pequeños

7. Aprender es algo creativo

¿Por qué los adultos disfrutan leyendo un libro? ¿O fabricando un coche teledirigido? ¿O interpretando una obra de teatro? Porque, en el fondo, son tareas creativas y que disfrutan. No una obligación. Disfrutamos de nuestras aficiones y muchas veces también de nuestro trabajo, si es lo que nos llena. Con los niños y las actividades que hacen en la escuela pasa igual. Su trabajo consiste en aprender. El objetivo es que disfruten de su trabajo como si estuvieran jugando, o sea, que sean creativos.

8. Los valores importan

No se puede ignorar que en la educación de los niños siempre hay imprevistos, malos comportamientos, mala educación, peleas, los niños desobedientes, el típico gamberrete y el que va más allá de eso. Por eso, todos los que tienen niños a su cargo han de enseñar valores.

Pero no se trata simplemente de soltar un pequeño discurso moral en plano abuelo cebolleta. Tampoco de buscar la obediencia sólo por el miedo que les damos. Hay que lograr que no lo vean como algo distante e inexplicable; todo lo que hacemos tiene sus razones y es por su propio bien.

Educar siempre será una tarea difícil y sabemos que hoy día hay muchos héroes anónimos en las escuelas, que se sacrifican día a día para que los niños aprendan. No siempre es un trabajo grato. Hay días y días. Sin embargo, también estamos seguros de que muchos se sienten orgullosos del trabajo que están haciendo.

¿Eres maestro o profesor en una escuela? ¿Trabajas con niños? Déjanos conocerte y pon aquí tus comentarios. Te invitamos a que nos sigas en el Facebook de Stoksdidactic. Desde hace poco estamos también en Google Plus.

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